Experiencia Personal

Proceso.


Como algunas personas me han pedido que comente acerca del proceso, quiero compartir con ustedes una vivencia personal.

Antes de ir a la India no creía en Bhagaván pero no lo renegaba, fui a experimentar qué sucedía y ver qué pasaba.

El proceso de 5 días fue intenso y experimenté una ampliación de mi mundo espiritual, con un pick, el día del cumpleaños de Bhagaván, en el cual sentí que me moría de pena, lloré toda la tarde (parte en los dormitorios y parte escondida en el baño), hasta que un monje me fue a buscar y me dijo lo importante que era asistir a la fiesta, pero a esa altura no tenía la voluntad de moverme, de hecho no podía, porque sentía como el cuerpo extraño y lanoso, pero después de esas palabras, el Dasaji me ayudó a levantarme y partí (aún llorando al cumpleaños). Asistí a ese hermoso encuentro en que la energía de Bhagaván estaba tremendamente “power”, y me sentí renovada y se me pasó la tristeza.

Al otro día, estaban los procesos de los hindúes andando y se escuchaba en todo el Campus, pero como a media mañana tuve la necesidad de irme a acostar porque… estaba algo mareada... bueno dormí un rato y al parecer estuve despierta otros ratos que me di varias vueltas... pero no tengo registro de lo que fue ese día. En la noche "volví a ser yo" con una clara sensación de confusión.

Bueno en breves palabras, el viaje siguió por varias playas, sin embargo, mi actitud fue de intolerancia y de egoísmo, alternado con unas pocas mini-Chiripiolcas (como en el viaje de regreso), todo me molestaba.

A la vuelta a Chile la cosa no fue mejor.

Estuve súper rabiosa con el mundo y con Álvaro (¡pobre… lo que tuvo que aguantar¡), todo el tema del trabajo y ser un ser social se me vino encima.

Quería respetar todas las reglas, ser lo más eficiente en mi trabajo y para eso hay que creerse el cuento del mundo competitivo y mercantilista. Aunque iba a las Dikshas y que me pegaban bien, los efectos duraban 1 día o 2, pero luego venía una sensación de tristeza y de poca tolerancia.

A esas alturas ya estaba claramente arrepentida de haber ido a la India, pues estaba muchísimo peor de como había ido. Antes de la India tenía trancas, miedos y dolores del alma, pero nunca tanto, o sea, todo lo peor de mi se acentuó en un 1000%, y ya no podía estar bien o sin pelear más de 2 días.

Por otro lado mis exigencias laborales aumentaron y se me ocurrió meterme a hacer un MBA, que me quita mucho tiempo y, de hecho se me topó con algunas Dikshas. Por lo que mi nivel de angustia aumentó. El trabajo se me hacía sumamente difícil y el relacionarse con otras personas me cansaba y rehuía a tener contacto con otros. Quería estar sola y ya no iba a las distintas reuniones con la gente de la India.

Por otra parte mi angustia se hizo más fuerte, por lo que peleaba cada vez más con Álvaro, tanto fue así que terminamos y él se fue de la casa (aunque dejó algunas cosas). "Yo" por mi parte quedé súper mal y se fue acentuando con el curso de los días."Yo" ponía millones de condiciones y quería que las cosas se hicieran como "yo" quería. Así que no quería saber nada de Bhagaván y "volaron todas las fotos".

Para colmo me mandaron a Venezuela por trabajo, en que tuve que estar una semana sola... sola... trabajando a mil, sin embargo cuando llegaba al hotel, lloraba y lloraba y tenía una sensación de abandono que iba más allá de todo lo que había vivido en mi vida.

Cuando llegué llamé a mi familia y me sentí "huérfana", luego llamé a Álvaro y me sentí "huérfana", llamé a mis amigos y me sentí "huérfana", por lo que era una "huérfana a cabalidad", pasaron unos días, y los correos del Mukti, me dolían, estaba súper enrabiada con todo. De hecho lloraba en el trabajo o dónde me pillara el sentimiento negro... así que llamé a Francisco para decirle que me sacara de la lista del Mukti, él me preguntó cómo estaba y "yo" para variar me puse a llorar (a moco tendido en la oficina, a esa altura ya me creían loca de atar). Me dijo que era bueno contar con los amigos y que esto que me estaba pasando podía ser parte del proceso. Esa tarde me llamó Karen y me pilló entrando al cine (mi hermano me llevó, pues estaba preocupado... supongo que me veía tan mal que creía que me iba a suicidar...) para variar lloraba... ella me dijo que conversáramos... que mi sufrimiento podía ser parte de algo más grande. Al otro día la llamé o ella (no me acuerdo). "Yo" estaba en el trabajo y esta vez no lloré. En la sala de reuniones tengo una planta que me regalaron, una ruda, que siempre le doy energía con las manos y se mueve. La cosa es que por mientras que hablaba con Karen, la ruda empezó a balancearse de un lado a otro, como si bailara.

Después de cortar, me empecé a sentir mal, así que pedí permiso para irme antes. Cuando llegué a la casa me acosté y dormí un poco pero luego me desperté, porque tenía unas ganas horribles de vomitar, así empezaron mis carreras al baño toda la noche, dónde boté de todo... hasta que al final no quedó nada. Luego, ya cuando estaba amaneciendo me dormí, pero al otro sí me sentí inmensamente feliz, como mareada pero muy, muy feliz.

Entonces el día me pareció hermoso y la vida la sentí plena. Me empezaron a venir las "Chiripiolcas" , y sentí explosiones de energía en todo el cuerpo, subía y bajaba la energía por la columna y "fuegos artificiales dentro de la cabeza". De ahí no salí más.

El domingo nos juntamos dónde Francisco y recibí Diksha, estuvo tan fuerte y mi cuerpo saltaba como si fuera unos electroshock, sentí una conexión con B. y Amma muy “power”. SI no sé que más decir pues renegué de todo, y tuve que llegar al fondo para después salir. No salí, "me sacaron". Gracias a la gracia de nuestros maestros y el canal que fueron Karen y Francisco. (Gracias a todos). El "estado" es variable, lo manda el cuerpo, los primeros días me sentí débil, como que me tiritaban las piernas, pero se ha ido estabilizando. Me dio por tomar agua y comer fruta. Aunque no me da hambre sino que una sed intensa. Acompañados de chiripiolcas matutinas, tipo 5 ó 6 de la mañana.

Ahora la sensación es plena, me pasa que me siento feliz y que todo es armonioso (no hay conflicto interior), me da risa muchas cosas, a veces con sentido y otras sin sentido. Y me pasa que cuando hablo "alguien habla" y hay otra que observa (esto no es siempre... pero pasa harto). No tengo necesidad de nada, sin embargo, mi deseo es que más personas entren en este estado.

Este es el testimonio de un proceso que está en proceso. Espero que ayude a los que se sienten solos o abandonados ya sea por Bhagaván y Amma, o por los que los rodean en general. El proceso anda solo, es como el piloto automático, pues funciona a pesar de nosotros.

¡Animo! Sigan adelante, que no tienen otra alternativa, pues ya fueron "tocados".



Saludos, Namasté. (Gracias).

Paulina.

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