Experiencia Personal

Mi experiencia data de hace mucho, en verdad desde siempre. El comienzo de este viaje fue cuando yo tenia 2 años, en ese momento me veía volar sobre los cuerpos de las personas sacando demonios de su interior… desde ese momento y hasta mis viajes a India no pude hilar el sentido de estos sueños, el que se reveló por completo en India 2004.

Llegué en febrero del 2004 a India un día o dos después de nuestra llegada como grupo.

Tuvimos la oportunidad de presenciar una Diksha; en esa Diksha me iluminé. El viaje comenzó con un completo despertar de los sentidos físicos y del instinto como presión en el corazón que da certeza absoluta de donde continúa el viaje.

En ese momento existía una absoluta experiencia de expansión y dicha, no existían pensamientos propios eran los pensamientos de todos viajando a través de nosotros como corrientes energéticas. El registro era el paraíso; no comí ni dormí por 15 días y tenía más energía que nunca, mientras mi cuerpo naturalmente se iba limpiando de flema.

Después de eso comenzó una magia en el grupo, una magia de amor espiritual profundo con una sensación absoluta de gratitud que terminó por registrar en mi el estado de meditación constante, donde cada acto es un acto de devoción y amor universal.

Llegar a viajar en los ojos del otro a través del amor profundo que todo lo sabe donde los recursos humanos no existen porque sólo existe la experiencia; amor más allá del sexo, más allá de las formas, amor como experiencia ultima y definitiva con presión física del Chakra del corazón que se experimenta como dolor profundo, pero dolor de amor.

Después de eso una araña me mordió la mano y supe que era momento de partir a Chile, era un cuerpo movido por fuerzas divinas, no entendía nada, llegue a mi departamento. Sentí los pensamientos del lugar que transitaban en conseguir mejores posiciones económicas.

Miré todo y vi como tenia tanto y no había podido ver. Tanto era lo que tenia que me molestaba porque hacia de mi vida un constante estar manteniendo esas cosas materiales. Habíamos decidido con mi esposo separarnos porque estábamos agotados el uno del otro. Él estaba preparándose para irse y yo estaba muy contenta con ello, me sacaba el peso de una relación de 9 años de encima. Sin embargo, por algún motivo mi cuerpo en la ciudad no pudo moverse y experimenté un dolor físico absolutamente invalidante. Esto sumado a que no podía respirar, por ello Daniel, mi esposo, me dijo “vuelve a india porque sino te vas a morir”, así que fui como cuerpo perdida absolutamente en el tiempo y el espacio a comprar los pasajes y no sé en qué momento reservé un pasaje para él. Vendimos todo, yo estaba tan poco funcional que trataba de hacer las maletas y terminaba saltando en la cama como un clown. No tenía conflicto con nada, vivía en un constante juego, así que una amiga me embaló todo y en tres semanas estábamos de vuelta en India.

Me reencontré con hermanos cósmicos muy importantes en India y continúo el viaje.

Estuve casi dos meses encerrada en la pieza casi sin poder moverme con un dolor físico impresionante, gritaba como loca mientras salía flema de mi cuerpo que se estaba limpiando y los monjes iban a mi pieza a hacerme sanaciones para poder soportar el dolor.

Hablé con una monjita acerca de mis sueños de niña y me dijo que sí, que definitivamente ese era mi trabajo y que por ello debía soportar este dolor para poder comprender el sufrimiento humano y que en mi corazón apareciera la pasión de liberar a otros.

Me volví loca, estaba ciega, toda la conexión de mi viaje anterior estaba anulada. Fue otro monje a mi pieza y me pregunto si sentía dolor físico o psicológico, le dije “el dolor no tiene explicación, nada tiene explicación, la existencia es un misterio pero sin embargo duele y mucho”. Me dijo que la divinidad no podía mostrarme la luz ahora porque si lo hacia el proceso de dolor no acababa por completo. Me ayudó a pedirle a Bhagaván que me diera fuerza para continuar con el proceso y hacerlo más rápido.

En ese tiempo mi esposo estaba asistiendo a un proceso de 10 días, el que yo no estaba haciendo porque no podía moverme bien. En un momento me volví loca de celos, odio por ese ser que era mi esposo y comenzamos a pelear como nunca habíamos peleado. Él estaba transformado en un arlequín del demonio y yo sentía en mi interior ganas de matarlo. Pero en el momento de máximo odio veo salir de nuestros cuerpos la imagen telemática del demonio, no de un demonio, si no del demonio y en ese momento acabo todo. Pude ver cómo el demonio es la relación que tiene el ser humano con la mente y con el si mismo. El demonio es el si mismo y el si mismo es sufrimiento, exorcicé mi relación, pero no fui yo sino la divinidad porque yo soy un concepto. Desde ese momento solo existió paz y gratitud. Mi relación de pareja terminó, pero somos amigos y nos amamos de verdad en libertad, con ese amor profundo hacia otro que ha sufrido lo mismo que tu: la posesión del si mismo que es el número humano, que es la desconexión, la creencia de la desconexión con el universo y la separación de la existencia humana del todo divino. La relación acabó porque acabó el Karma. Porque se solucionó por completo y ahora sólo existe gratitud por ese ser que pudo mostrarme cuan feo es el si mismo. Porque el si mismo puede hacerse el bonito, pero tarde o temprano muestra su verdadero rostro que es el sufrimiento.

Ahora mi esposo se iluminó y yo estoy completamente iluminada, agradeciendo a Bhagaván y Amma su intervención, porque sin ellos quizás esta rueda interminable del Karma abría sido eso, interminable. Pero ahora eso acabó y el amor individual dio lugar a la expansión cósmica del amor universal. No significa que ese amor no pueda tener en algún momento el rostro de alguien, pero ahora es distinto, es experimentar al otro completo en un segundo porque es lo mismo que hay en mi. Porque somos todos iguales: pequeñas partículas de un universo de luz, ocultas en las tinieblas de la materia.

Ahora puedo gozar sin límites de mis sentidos con gratitud y sin encadenarme a ellos. En el registro interno de absoluta libertad, porque la naturaleza de la existencia es solo dicha.

Todos mis proyectos de trabajo en Chile quedaron en “stand by”, sin embargo nada malo ocurrió con ellos y después de este proceso me bajó una funcionalidad impresionante. Porque es la funcionalidad del universo trabajando para sí. Todo fue perfecto nada se perdió, todo se ordenó y se arregló como debía ser y mi trabajo también se hizo más productivo porque hago lo que tengo que hacer sin cuestionar al universo, sin pensamientos innecesarios.

Vivir dichosos en una mole de cemento, tan dichosos como bajo esos árboles milenarios que están en la casa de Bhagaván, porque en mi ser está la experiencia de la dicha que no acaba absoluta e imperecedera, de saber que soy una simple criatura jugando el sueño del universo sin esfuerzo psicológico de mi parte. Porque ya no estoy, sólo existe la divinidad y la gracia divina.



Cynthia.

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