| Una experiencia divina ¡Es sabido por todos que "La mente es un mono!"! La mente planea constantemente o cavila sobre algo o lo otro o ha estado pensando repetidamente en los eventos que van a ocurrir en el futuro o aquellos eventos que han tenido lugar en el pasado. Sin embargo, todas las experiencias y sentimientos que nos ocurren, podrían no ocurrir como los planeamos o determinamos. Todos los sentimientos surgen automáticamente. Es decir, no planeamos y resolvemos: ¡voy a ser feliz hoy, o voy a mostrar cólera, o me voy a sentir apesadumbrado! Estos sentimientos surgen en nosotros naturalmente y automáticamente de acuerdo con cada situación. Por lo tanto, si deseamos un cambio en nuestros sentimientos, percepción, intenciones, motivos, opiniones, debemos darnos cuenta primero de que no es posible hacerlo a través del esfuerzo humano. Si va a haber una transformación verdadera, debemos tener una experiencia divina. La razón principal de nuestro sufrimiento, es la falta de la experiencia divina. En algunas ocasiones, nos parece como si nuestra vida careciera de entusiasmo o como si algo estuviese faltando, o la vida no fuera completa. Un sentimiento de la vacuidad, de alienación, de soledad existe en nuestro corazón. Podemos trabajar en medio de muchos en una oficina o estar en compañía de muchos amigos. Cuando estamos con nuestros parientes en nuestra familia también, estamos afectados por el sentido de soledad. Algo nos divide entre otros y nosotros. Rodeados por montañas en un ambiente maravilloso, escuchando el sonido chirriante de las aves, cerca de una corriente cristalina, nos olvidamos de nosotros mismos y disfrutamos de la naturaleza con entusiasmo. Pero incluso esto, durará solamente unos pocos minutos. Allí también, el mismo sentido de soledad muestra su cara fea otra vez. Parece como si no perteneciéramos a este lugar. Surge la idea de que somos solamente visitantes. Algo nos obstruye de mezclarnos con otros, la naturaleza y el mundo. Podemos compartir algo con otros. Pero, hay muchas cosas enterradas adentro, que no pueden ser compartidas con los demás. La razón por la cual tenemos el sentimiento de ser un "individuo" es porque no tenemos ninguna experiencia divina. Hoy, las experiencias divinas que han sido una prerrogativa de unos pocos elegidos, son también posibles para un hombre normal, por la gracia divina de Sri Bhagaván y Sri Padmavati Amma en su Bendición de Unidad y Vara Dikshas, donde las personas se encuentran con Dios cara a cara. (De la sección Enseñanzas de Oneness University). |